La Virgen de Suyapa

fs-post-azulEl nombre Suyapa, que es traducción del lenguaje indígena “Coyapa”, significa “En el agua de Palmeras”. La aldea de este nombre se encuentra ubicada al sudoeste de Tegucigalpa, ciudad capital de Honduras. A ocho kilómetros de este pueblito se encontraba la Montaña del Piligüín, tierras que eran aprovechadas para el cultivo de maíz y frijoles y donde laboraban un humilde campesino llamado Alejandro Colindres y el niño Lorenzo Martínez.

Un sábado del mes de febrero de 1747 el campesino y su pequeño acompañante terminaron sus labores muy tarde y se dispusieron regresar a su casa. Como anocheciera, a mitad del camino se acostaron a dormir en el suelo. Cuando Alejandro se estaba durmiendo sintió algo que le lastimaba el costado, buscó entre la oscuridad y encontró un extraño objeto que sin darle importancia lo recogió y lo lanzó al vacío. Empezaba a quedarse dormido, pero al poco rato volvió a sentir aquello desconocido. Lo volvió a tirar y como le sucediera lo mismo por tercera vez, no lo tiró en esta ocasión, sino que lo guardó en su alforja.

fs-post-hallazgoA la mañana siguiente siguió su camino y al llegar a su casa se acordó del objeto guardado. Junto con sus familiares observaron que era una diminuta escultura. Su emoción al descubrir que era la imagen de la Santísima Virgen María fue un gran acontecimiento para toda la familia Colindres. Por más de veinte años la Virgen fue venerada en la casa de este humilde campesino, donde los vecinos de la aldea la visitaban.

Fue así como se dio inicio a la devoción a la imagen y la noticia de sus milagros se difundió poco a poco. Y fue así como comenzó la afluencia de los peregrinos quienes al conocer de sus milagros la comenzaron a visitar de diversos lugares del país.